sábado, 25 de mayo de 2019

VIRGILIO: ECLOGA IV


ECLOGA QVARTA

Sicelides Musae, paulo maiora canamus.
non omnis arbusta iuvant humilesque myricae;
si canimus silvas, silvae sint consule dignae.
Ultima Cumaei venit iam carminis aetas;
magnus ab integro saeclorum nascitur ordo.                   5
iam redit et Virgo, redeunt Saturnia regna,
iam nova progenies caelo demittitur alto.
tu modo nascenti puero, quo ferrea primum
desinet ac toto surget gens aurea mundo,
casta fave Lucina; tuus iam regnat Apollo.                   10
Teque adeo decus hoc aevi, te consule, inibit,
Pollio, et incipient magni procedere menses;
te duce, si qua manent sceleris vestigia nostri,
inrita perpetua solvent formidine terras.
ille deum vitam accipiet divisque videbit                      15
permixtos heroas et ipse videbitur illis
pacatumque reget patriis virtutibus orbem.
At tibi prima, puer, nullo munuscula cultu
errantis hederas passim cum baccare tellus
mixtaque ridenti colocasia fundet acantho.                    20
ipsae lacte domum referent distenta capellae
ubera nec magnos metuent armenta leones;
ipsa tibi blandos fundent cunabula flores.
occidet et serpens et fallax herba veneni
occidet; Assyrium vulgo nascetur amomum.                  25
At simul heroum laudes et facta parentis
iam legere et quae sit poteris cognoscere virtus,
molli paulatim flavescet campus arista
incultisque rubens pendebit sentibus uva
et durae quercus sudabunt roscida mella.                        30
Pauca tamen suberunt priscae vestigia fraudis,
quae temptare Thetin ratibus, quae cingere muris
oppida, quae iubeant telluri infindere sulcos.
alter erit tum Tiphys et altera quae vehat Argo
delectos heroas; erunt etiam altera bella                          35
atque iterum ad Troiam magnus mittetur Achilles.
Hinc, ubi iam firmata virum te fecerit aetas,
cedet et ipse mari vector nec nautica pinus
mutabit merces; omnis feret omnia tellus.
non rastros patietur humus, non vinea falcem,                 40
robustus quoque iam tauris iuga solvet arator;
nec varios discet mentiri lana colores,
ipse sed in pratis aries iam suave rubenti
murice, iam croceo mutabit vellera luto,
sponte sua sandyx pascentis vestiet agnos.                       45
'Talia saecla' suis dixerunt 'currite' fusis
concordes stabili fatorum numine Parcae.
Adgredere o magnos—aderit iam tempus—honores,
cara deum suboles, magnum Iovis incrementum.
aspice convexo nutantem pondere mundum,                     50
terrasque tractusque maris caelumque profundum;
aspice, venturo laetantur ut omnia saeclo.
O mihi tum longae maneat pars ultima vitae,
spiritus et quantum sat erit tua dicere facta:
non me carminibus vincat nec Thracius Orpheus               55
nec Linus, huic mater quamvis atque huic pater adsit,
Orphei Calliopea, Lino formosus Apollo.
Pan etiam, Arcadia mecum si iudice certet,
Pan etiam Arcadia dicat se iudice victum.
Incipe, parve puer, risu cognoscere matrem;                     60
matri longa decem tulerunt fastidia menses.
incipe, parve puer. qui non risere parenti,

nec deus hunc mensa dea nec dignata cubili est.

jueves, 23 de mayo de 2019

PÍNDARO, ODAS OLÍMPICAS I

ODA PRIMERA.
Á GERÓN, REY DE SIRACUSA,
VENCEDOR EN LAS CARRERAS DE CABALLOS.
Nada hay mejor que el agua: brilla el oro
Como luciente llama en noche oscura
Entre las joyas de real tesoro.

¿No ves ¡oh Musa! en la celeste altura
Que en medio al solitario firmamento
Ninguna estrella como el sol fulgura?

Si celebrar victorias es tu intento,
A la Olímpica lid lleva tu lira;
Que otra no habrá más digna de tu acento
                              
Ella a los vates el cantar inspira
Del Tonante en honor; con que resuena
La augusta casa do Gerón respira;

Rey que a Sicilia (de ganados llena)
Mientras la flor de las virtudes liba,
Con cetro bienhechor rige y ordena.

La música dulcísima cultiva,
Y, brillante cantor, el arpa hiere
Con que el poeta en el festín cautiva.

—Descuelga ya del clavo que la adhiere
A la pared, la cítara de Doria
¡Oh Musa! si cantar tu numen quiere

Del Alfeo y Ferénico la gloria.
¡Noble bridón! corrió sin acicate
Y a los brazos llevó de la victoria

A su dueño, de Pisa en el combate.
¡Ah! Con razón del Rey siracusano,
Sus corceles al ver, el pecho late.

Su fama admira el pueblo fuerte y sano
Que Pélope de Lidia condujera;
A quien amó Neptuno soberano,

Después que en la purísima caldera
Volvió a formar su cuerpo Cloto santa
Y el hombro de marfil le dió hechicera.

Mil maravillas hay; y al hombre encanta
Fábula que de bella se gloría,
Más que verdad cuya crudeza espanta.

Tal hermosura da la Poesía
Y tanta autoridad, que hace creíble
Lo que antes imposible parecía.

Mas la posteridad es infalible Juez.
Hable de los Númenes el sabio
Sin proferir jamás calumnia horrible.

¡Hijo insigne de Tántalo! el agravio
De repetir antiguas falsedades,
No te hará, no, mi reverente labio.

Cuando, correspondiendo a sus bondades
En Sípilo a banquete sin mancilla
Convidó tu buen padre a las Deidades,

El dios, cuyo tridente al ponto humilla.
Sobre sus yeguas de oro, enamorado,
Te transportó de Olimpo a la alta silla,

Do el tierno Ganimedes fue llevado
Por el águila, el néctar delicioso
A propinar a Jove destinado.
Buscábante con rostro congojoso
Tu madre y sus amigos por doquiera;
Mas todo en vano. Entonces envidioso
                              
 Vecino, murmuró que en la caldera
Hecho pedazos mil, en agua hirviente
Tu cuerpo sumergió venganza fiera,

Y tus miembros, en mesa irreverente
Colocaron los Dioses, su apetito
En ti cebando con horrible diente.

Yo blasfemias tamañas no repito.
¿Cómo acusar a un dios de intemperancia?
Es el murmurador siempre maldito.

Si algún mortal se vio desde la infancia
Colmado de riquezas y de honores,
Por los que habitan la celeste estancia,

Ese Tántalo fue; más de favores
Gozar no supo su soberbia loca,
A sus débiles fuerzas superiores;

Y sobre su cabeza enorme roca
Suspende Jove: aterrador castigo
Que a una inquietud eterna lo provoca.

Y esta vida sin techo y sin abrigo,
De la sed y del hambre los tormentos,
Y de insomnio sin fin, lleva consigo.

El néctar y ambrosía tuvo alientos
De robar a los Dioses inmortales,
Y dar como vulgares alimentos

En eterno festín, a sus iguales,
Los que inmortal lo hicieron. ¡Loca empresa!
¿Qué se oculta a los ojos celestiales?

Por crimen tal lo arrojan de su mesa
Sus divos padres; y sobre él de muerte
La sentencia común, de nuevo pesa.^-

Su juvenil mejilla apenas vierte
La flor del primer bozo, cuando ansia
A gloriosa doncella unir su suerte;

Mas antes de pedir a Hipodamía
Al Príncipe de Pisa, a la ribera
Del mar, va solitario en noche umbría;

Y al que en el ponto bramador impera
Con el áureo Tridente, el joven llama;
Y el Numen de las aguas salta fuera.

«¡Neptuno (dice), si de Venus ama
Tu ardiente pecho los preciosos dones,
Hoy tus favores sobre mí derrama!

»Ya de Enomao, trece corazones
La lanza atravesó; de su hija el lecho
Negando a los espléndidos varones.

»Su férrea punta aparta de mi pecho;
Y a Elis volando en rápida cuadriga,
A la victoria llévame derecho.
                               
»Aborrece el peligro y la fatiga
Imbele corazón; mas el valiente
Que de morir la certidumbre abriga,

»¿Cómo será posible que indolente,
Sin gloria y sin honor, vejez oscura
En paz inútil a aguardar se siente?

»De la victoria pende mi ventura,
Y emprenderé la lid: a mis afanes
El anhelado triunfo tú asegura.»

Dijo: y no fueron súplicas inanes.
Neptuno lo agració con carro de oro
Y alados incansables alazanes.

Ganó a Enomao el virginal tesoro,
Que seis héroes le dió, de las fulgentes
Virtudes, gratos al celeste coro.

Y hoy día, a funerales esplendentes
Cabe su altar y túmulo, a la orilla
Concurren del Alfeo extrañas gentes.

De Pélope la prez de lejos brilla
En la Olímpica lid, de ligereza
Y de atléticas fuerzas maravilla.

¡Dichoso aquel que ciñe su cabeza
Con el lauro del triunfo! De dulzura
Vida eterna, y de paz, para él empieza

Place al mortal felicidad que dura
Más que otro galardón. Al caballero
Cuyo bridón cual vencedor figura,

Con Eólicos himnos tejer quiero
Corona triunfal. De altos loores
Otro más digno señalar no espero.

¿Quién de los más espléndidos señores
Los corceles como él doma robusto,
O conoce del arte los primores?

Tu numen protector, ¡Gerón augusto!
Con tal afán sobre tu gloria vela,
Que ordena los sucesos a tu gusto.

Que presto entonaré, tu ardor revela,
Himno más dulce a tu veloz cuadriga,
Si no te deja su eficaz tutela.

De Cronio la región, que el sol abriga,
Palabras me dará: flecha volante
Me guarda en su carcaj la musa amiga.

Es de mil modos el mortal brillante:
La regia dignidad es la suprema;
No aspires a pasar más adelante.

Conserva hasta la muerte la diadema:
Cual la presente, espléndidas victorias
A mis cánticos den sublime tema,


Y admire Grecia por doquier mis glorias.

[Traducida en verso castellano por el EL ILMO. SEÑOR D. IGNACIO MONTES DE OCA, Obispo de Linares (México)]


PÍNDARO, ODAS OLÍMPICAS, ODA I

ODAS OLÍMPICAS
I
ΙΕΡΩΝΙ ΣΥΡΑΚΟΥΣΙΩι ΚΕΛΗΤΙ

        ἄριστον μὲν ὕδωρ, δὲ χρυσὸς αἰθόμενον πῦρ 
        ἅτε διαπρέπει νυκτὶ μεγάνορος ἔξοχα πλούτου
        εἰ δ᾽ ἄεθλα γαρύεν 
        ἔλδεαι, φίλον ἦτορ
5       μηκέθ᾽ ἁλίου σκόπει 
       ἄλλο θαλπνότερον ἐν ἁμέρᾳ φαεννὸν ἄστρον ἐρήμας δι᾽ αἰθέρος
       μηδ᾽ Ὀλυμπίας ἀγῶνα φέρτερον αὐδάσομεν
       ὅθεν πολύφατος ὕμνος ἀμφιβάλλεται 
       σοφῶν μητίεσσι, κελαδεῖν 
10     Κρόνου παῖδ᾽ ἐς ἀφνεὰν ἱκομένους 
       μάκαιραν Ἱέρωνος ἑστίαν
       θεμιστεῖον ὃς ἀμφέπει σκᾶπτον ἐν πολυμάλῳ 
       Σικελίᾳ, δρέπων μὲν κορυφὰς ἀρετᾶν ἄπο πασᾶν
       ἀγλαΐζεται δὲ καὶ 
15   μουσικᾶς ἐν ἀώτῳ, 
       οἷα παίζομεν φίλαν 
       ἄνδρες ἀμφὶ θαμὰ τράπεζαν. ἀλλὰ Δωρίαν ἀπὸ φόρμιγγα πασσάλου 
       λάμβαν᾽, εἴ τί τοι Πίσας τε καὶ Φερενίκου χάρις 
       νόον ὑπὸ γλυκυτάταις ἔθηκε φροντίσιν
20   ὅτε παρ᾽ Ἀλφεῷ σύτο, δέμας 
       ἀκέντητον ἐν δρόμοισι παρέχων
       κράτει δὲ προσέμιξε δεσπόταν
       Συρακόσιον ἱπποχάρμαν βασιλῆα. λάμπει δέ οἱ κλέος 
       ἐν εὐάνορι Λυδοῦ Πέλοπος ἀποικίᾳ
25   τοῦ μεγασθενὴς ἐράσσατο γαιάοχος 
       Ποσειδᾶν, ἐπεί νιν καθαροῦ λέβητος ἔξελε Κλωθὼ 
       ἐλέφαντι φαίδιμον ὦμον κεκαδμένον
       ἦ θαυματὰ πολλά, καί πού τι καὶ βροτῶν φάτις ὑπὲρ τὸν ἀλαθῆ λόγον 
       δεδαιδαλμένοι ψεύδεσι ποικίλοις ἐξαπατῶντι μῦθοι 
30   Χάρις δ᾽, ἅπερ ἅπαντα τεύχει τὰ μείλιχα θνατοῖς, 
       ἐπιφέροισα τιμὰν καὶ ἄπιστον ἐμήσατο πιστὸν 
       ἔμμεναι τὸ πολλάκις
       ἁμέραι δ᾽ ἐπίλοιποι 
       μάρτυρες σοφώτατοι
35   ἔστι δ᾽ ἀνδρὶ φάμεν ἐοικὸς ἀμφὶ δαιμόνων καλά: μείων γὰρ αἰτία. 
       υἱὲ Ταντάλου, σὲ δ᾽, ἀντία προτέρων, φθέγξομαι
       ὁπότ᾽ ἐκάλεσε πατὴρ τὸν εὐνομώτατον 
       ἐς ἔρανον φίλαν τε Σίπυλον
       ἀμοιβαῖα θεοῖσι δεῖπνα παρέχων
40   τότ᾽ Ἀγλαοτρίαιναν ἁρπάσαι 
       δαμέντα φρένας ἱμέρῳ χρυσέαισί τ᾽ ἀν᾽ ἵπποις 
       ὕπατον εὐρυτίμου ποτὶ δῶμα Διὸς μεταβᾶσαι
       ἔνθα δευτέρῳ χρόνῳ 
       ἦλθε καὶ Γανυμήδης 
45   Ζηνὶ τωὔτ᾽ ἐπὶ χρέος. 
       ὡς δ᾽ ἄφαντος ἔπελες, οὐδὲ ματρὶ πολλὰ μαιόμενοι φῶτες ἄγαγον
       ἔννεπε κρυφᾶ τις αὐτίκα φθονερῶν γειτόνων
       ὕδατος ὅτι σε πυρὶ ζέοισαν εἰς ἀκμὰν 
       μαχαίρᾳ τάμον κάτα μέλη
50   τραπέζαισί τ᾽, ἀμφὶ δεύτατα, κρεῶν 
       σέθεν διεδάσαντο καὶ φάγον
       ἐμοὶ δ᾽ ἄπορα γαστρίμαργον μακάρων τιν᾽ εἰπεῖν. ἀφίσταμαι
       ἀκέρδεια λέλογχεν θαμινὰ κακαγόρους
       εἰ δὲ δή τιν᾽ ἄνδρα θνατὸν Ὀλύμπου σκοποὶ 
55   ἐτίμασαν, ἦν Τάνταλος οὗτος: ἀλλὰ γὰρ καταπέψαι 
       μέγαν ὄλβον οὐκ ἐδυνάσθη, κόρῳ δ᾽ ἕλεν 
       ἄταν ὑπέροπλον, ἅν οἱ πατὴρ ὑπερκρέμασε καρτερὸν αὐτῷ λίθον
       τὸν αἰεὶ μενοινῶν κεφαλᾶς βαλεῖν εὐφροσύνας ἀλᾶται
       ἔχει δ᾽ ἀπάλαμον βίον τοῦτον ἐμπεδόμοχθον
60   μετὰ τριῶν τέταρτον πόνον, ἀθανάτων ὅτι κλέψαις 
       ἁλίκεσσι συμπόταις 
       νέκταρ ἀμβροσίαν τε 
       δῶκεν, οἷσιν ἄφθιτον 
       θῆκαν. εἰ δὲ θεὸν ἀνήρ τις ἔλπεταί τι λαθέμεν ἔρδων, ἁμαρτάνει
65   τοὔνεκα προῆκαν υἱὸν ἀθάνατοί οἱ πάλιν 
       μετὰ τὸ ταχύποτμον αὖτις ἀνέρων ἔθνος
       πρὸς εὐάνθεμον δ᾽ ὅτε φυὰν 
       λάχναι νιν μέλαν γένειον ἔρεφον
       ἑτοῖμον ἀνεφρόντισεν γάμον 
70   Πισάτα παρὰ πατρὸς εὔδοξον Ἱπποδάμειαν 
       σχεθέμεν. ἐγγὺς ἐλθὼν πολιᾶς ἁλὸς οἶος ἐν ὄρφνᾳ 
       ἄπυεν βαρύκτυπον 
       Εὐτρίαιναν: δ᾽ αὐτῷ 
       πὰρ ποδὶ σχεδὸν φάνη
75   τῷ μὲν εἶπε: ‘φίλια δῶρα Κυπρίας ἄγ᾽ εἴ τι, Ποσείδαον, ἐς χάριν 
       τέλλεται, πέδασον ἔγχος Οἰνομάου χάλκεον
       ἐμὲ δ᾽ ἐπὶ ταχυτάτων πόρευσον ἁρμάτων 
       ἐς Ἆλιν, κράτει δὲ πέλασον
       ἐπεὶ τρεῖς τε καὶ δέκ᾽ ἄνδρας ὀλέσαις 
80   ἐρῶντας ἀναβάλλεται γάμον 
       θυγατρός. μέγας δὲ κίνδυνος ἄναλκιν οὐ φῶτα λαμβάνει
       θανεῖν δ᾽ οἷσιν ἀνάγκα, τί κέ τις ἀνώνυμον 
       γῆρας ἐν σκότῳ καθήμενος ἕψοι μάταν
       ἁπάντων καλῶν ἄμμορος; ἀλλ᾽ ἐμοὶ μὲν οὗτος ἄεθλος 
85   ὑποκείσεται: τὺ δὲ πρᾶξιν φίλαν δίδοι.’ 
       ὣς ἔννεπεν: οὐδ᾽ ἀκράντοις ἐφάψατ᾽ ὦν ἔπεσι. τὸν μὲν ἀγάλλων θεὸς 
       ἔδωκεν δίφρον τε χρύσεον πτεροῖσίν τ᾽ ἀκάμαντας ἵππους
       ἕλεν δ᾽ Οἰνομάου βίαν παρθένον τε σύνευνον
       τέκε τε λαγέτας ἓξ ἀρεταῖσι μεμαότας υἱούς
90   νῦν δ᾽ ἐν αἱμακουρίαις 
       ἀγλααῖσι μέμικται
       Ἀλφεοῦ πόρῳ κλιθείς
       τύμβον ἀμφίπολον ἔχων πολυξενωτάτῳ παρὰ βωμῷ. τὸ δὲ κλέος 
       τηλόθεν δέδορκε τᾶν Ὀλυμπιάδων ἐν δρόμοις 
95   Πέλοπος, ἵνα ταχυτὰς ποδῶν ἐρίζεται 
       ἀκμαί τ᾽ ἰσχύος θρασύπονοι
       ὁ νικῶν δὲ λοιπὸν ἀμφὶ βίοτον 
       ἔχει μελιτόεσσαν εὐδίαν 
       ἀέθλων γ᾽ ἕνεκεν. τὸ δ᾽ αἰεὶ παράμερον ἐσλὸν 
100 ὕπατον ἔρχεται παντὶ βροτῶν. ἐμὲ δὲ στεφανῶσαι 
       κεῖνον ἱππίῳ νόμῳ 
       Αἰοληΐδι μολπᾷ 
       χρή: πέποιθα δὲ ξένον 
       μή τιν᾽, ἀμφότερα καλῶν τε ἴδριν ἁμᾷ καὶ δύναμιν κυριώτερον
105 τῶν γε νῦν κλυταῖσι δαιδαλωσέμεν ὕμνων πτυχαῖς. 
       θεὸς ἐπίτροπος ἐὼν τεαῖσι μήδεται 
       ἔχων τοῦτο κᾶδος, Ἱέρων
       μερίμναισιν: εἰ δὲ μὴ ταχὺ λίποι
       ἔτι γλυκυτέραν κεν ἔλπομαι 
110 σὺν ἅρματι θοῷ κλεΐξειν, ἐπίκουρον εὑρὼν ὁδὸν λόγων 
       παρ᾽ εὐδείελον ἐλθὼν Κρόνιον. ἐμοὶ μὲν ὦν 
       Μοῖσα καρτερώτατον βέλος ἀλκᾷ τρέφει
       ἐπ᾽ ἄλλοισι δ᾽ ἄλλοι μεγάλοι. τὸ δ᾽ ἔσχατον 
       κορυφοῦται βασιλεῦσι. μηκέτι πάπταινε πόρσιον
115 εἴη σέ τε τοῦτον ὑψοῦ χρόνον πατεῖν, ἐμέ τε τοσσάδε νικαφόροις 
       ὁμιλεῖν, πρόφαντον σοφίᾳ καθ᾽ Ἕλλανας ἐόντα παντᾷ.